Category Archives: Guías de Turismo

Premios APIT 2017

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Como cada año, la Asociación Profesional de Informadores Turísticos de Asturias (APIT) hará entrega de sus premios en una ceremonia que tendrá lugar el próximo miércoles 22 de marzo en el salón de actos del RIDEA – Real Instituto de Estudios Asturianos (Plaza Porlier, 9. Oviedo/Uviéu) a las 19:00h.

El objetivo de estos galardones es reconocer a aquellas personas y entidades cuya labor ha percutido en favor del ámbito turístico, del estudio y divulgación de la cultura o de la dignificación de la profesión del guía de turismo.

Desde APIT queremos felicitar los premiados.

Premio Rey Casto: Programa “Mochileros”. Médula Producciones

Desde su estreno en 2010, este conocido programa de la TPA sobre aventura y turismo activo nos ha guiado a través de nuestro paisaje y paisanaje con la naturalidad, simpatía y poder comunicativo de su polifacético presentador Camilo Sousa.

Premio Francisco Monge: Don Lorenzo Arias Páramo

Profesor titular de Historia del Arte de la Universidad de Oviedo/Uviéu y miembro del Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA), Lorenzo Arias Páramo es uno de nuestros más activos expertos -y defensores- del arte asturiano.

Premio de Honor: Doña Carolina García Suárez

Diplomada en Turismo y en Estudios Franceses, así como licenciada en Geografía e Historia, Carolina García ha venido desempeñando sendos cargos vinculados al área de turismo, destacando actualmente como coordinadora de la Oficina de Congresos de Gijón/Xixón.

 

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Minera por un día

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Por Diana Díaz Alonso (GT- nº 93)

El pasado viernes 24 de febrero, dentro de las VI Jornadas de mejora de la Formación que organiza APIT Asturias, un grupo de Guías Oficiales de Turismo nos desplazamos a San Martín del Rey Aurelio, concretamente al Pozo Sotón, para adentrarnos en las entrañas de nuestro pasado minero.

Jornada maratoniana, pero estoy segura que no tan exigente como las que mineros y mineras a golpe de pico y pala trabajaron en las minas asturianas.

Podrían ser muchos los datos técnicos, como que descendimos a la décima planta a una profundidad de casi 600 metros; nombres de personajes célebres, como el de la presencia de Carlos Hugo María Sixto Roberto Luis Juan Jorge Benedicto Miguel de Borbón-Parma y Bourbon-Bussets que trabajó durante dieciocho días en Sotón bajo el nombre ficticio de Javier; que la Cruz de San Andrés nos informa de la prohibición de no  pasar; fechas clave como 1914, cuando Duro Felguera empieza a profundizar el Pozu Sotón y tres años más tarde se colocan sus dos castilletes, en fin… la jornada daría para escribir varios tomos de una Gran Enciclopedia sobre la Minería.

La historia de la minería incluye también presencia femenina y en el presente  artículo, haciendo coincidir con hoy 8 de marzo, quisiera hacer un reconocimiento a la figura de la mujer en la mina.

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De izquierda a derecha Elena, Liliana, Nati, Sonia, Arlé, Diana, Ana, Nuria (arropando) y Noelia.

Esta experiencia vivida en Sotón, que recordaré con mucho cariño, me ha hecho sentir minera durante un día. Meterme en su piel: los cambios de temperatura que se sufren, los pesos que se soportan, el polvo que se inhala, la oscuridad ¿duro, verdad? Durante ciertos períodos históricos, se consideraba que la mujer no podría soportar el duro trabajo que suponía, por eso estuvo prohibida su entrada en la mina.

Recordamos que el convenio de la Organización Internacional del Trabajo, de 1935, establecía la prohibición de la mujer en el interior de  las minas. Posteriormente la Convención de las Naciones Unidas del 79 e incluso la propia Constitución Española, eliminaban todas las formas de discriminación de la mujer.

Descendí acompañada por mis compañeros y compañeras (en su mayoría), porque al contrario de lo que sucede en la minería, la profesión de Guía es eminentemente femenina. Y arropada por seis mineros Choche, Fran, Lucas,  Luis, Pedro y Rogelio y una minera, Nuria.

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Foto de familia miembros APIT Asturias con lanyard, distintivo azul que acredita estar confederado a nivel estatal.

Nuria, lleva desarrollando su profesión de minera desde hace veinte años. Una mujer que sabe lo que es ganarse el pan bajo tierra, y entre un ruido ensordecedor y suciedad, se hace necesario gestionar muy bien el  tiempo, pero sobre todo la seguridad.

Como  bien es sabido, la actividad en la mina tiene un alto riesgo, por ello antes de descender y siguiendo un protocolo, el equipo de Pozu Sotón, nos facilitó uniforme que incluía botas de goma, mono, mascarilla, guantes y tapones; una vez puesto, continuamos con el casco, lámpara y fiambrera, término minero para denominar al auto-rescatador en caso de que se produzca una fuga de gas grisú.

Durante el periodo de gestación se adaptaba el puesto de trabajo a otros espacios fuera de la mina como el almacén, casa de aseo, etc.

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Imagen donde puede apreciarse la uniformidad exigida para descender a la mina – barrenando en la 9ª planta -.

Las cuencas mineras tienen una historia de lucha por sus derechos que incluye a las mujeres y que llega hasta un tiempo más reciente. En el 1962, ya formaban  piquetes para sostener la huelga. También recordamos las más recientes y últimas huelgas del 2013, a Las Mujeres del Carbón que, desde León, Aragón y Asturias alzaron sus voces en defensa de la supervivencia de las comarcas mineras.

Durante la reconversión industrial, se  llevaron a cabo políticas por parte de la Administración (algunas de ellas más acertadas que otras) que apostaban entre otras por poner en valor, recuperar y dignificar el rico Patrimonio Industrial que posee Asturias.

Los Guías de Turismo, pienso que jugamos un papel fundamental en la difusión del patrimonio, en este caso el industrial. Desde APIT Asturias, nos hemos preocupado por incluir en las Jornadas de mejora de Formación, charlas como la de la Siderurgia asturiana, visitas a Bustiello, MUSI, Llaranes…. y ahora Sotón. Aprender primero a través de las historias y experiencias que nos transmiten personas vinculadas al sector, para transmitirlas posteriormente a quienes nos visitan.

El 24 de febrero supuso un antes y un después en mi vida, pues estar a 600 metros bajo tierra, es algo que no se experimenta habitualmente. He descendido bajo tierra, a una décima planta,  he sudado barrenando y picando; hemos cantando, aprendido, reído y compartido, eso es la MINA.

La minería, supuso un importante motor económico en la región, y tras la  reconversión industrial, se ha hecho una apuesta por dinamizar el sector turístico. La actividad de Guía de Turismo supone una figura clave y necesaria para poner en valor las señas de identidad de un territorio, a través de la palabra, pero también del silencio, de la mirada, de la música… hoy en el siglo XXI, sin Guías se perdería la minería.

Retratos

Maribona, Sonia, Ana, Roberto, Liliana, Noelia, Diana, Arlé, David, Nati, Elena y David

Día Internacional del Guía de Turismo 2017

El próximo domingo 19 de febrero celebraremos el Día Internacional del Guía de Turismo 2017, que desde la Asociación Profesional de Informadores Turísticos de Asturias (APIT) queremos festejarlo con vosotros ofreciendo una serie de visitas guiadas gratuitas en varias localidades asturianas. Echad un vistazo a nuestro programa para no perder la que más os guste.

Sigue la jornada desde el hashtag #dejateguiar y anímate a subir las fotos de tu visita.

12:00 h | Avilés
· Casco histórico | Punto de encuentro: Oficina de turismo.

12:00 h | Gijón / Xixón
· Casco histórico | Punto de encuentro: Oficina de turismo.

12:00 h | Oviedo / Uviéu
· Casco histórico | Punto de encuentro: Plaza de la Catedral.
· Parque de San Francisco | Punto de encuentro: Escorialín.
· Camino de Santiago | Punto de encuentro: Escultura de Santiago (Avd. La Florida).

12:00 h | Llanes
· Casco histórico | Punto de encuentro: Oficina de turismo.

12:00 h | Cudillero / Cuideiru
· Casco histórico | Punto de encuentro: Oficina de turismo. | Reserva previa: 647 50 34 49

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Unas pinceladas sobre Murillo

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Por David Estévez – GT nº 39

Este 2017 recién comenzado celebrarán los 400 años del nacimiento de uno de los más conocidos pintores del Siglo de Oro español: el sevillano Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682). Por lo tanto será el año Murillo. El pintor está presente en el Museo de BBAA de Asturias. No sólo con cuadros, sino también con la influencia que ejerció posteriormente en muchos artistas. Así pues daremos algunas pinceladas de los dos cuadros expuestos en el museo y veremos un par de ejemplos de su influencia. Uno del siglo XVIII y otro del XIX.

Murillo es uno de los más destacados pintores de la segunda generación de pintores del siglo XVII español junto con Juan Carreño Miranda. Pertenece a esa segunda hornada de grandes artistas del Siglo de Oro que sigue a los Velázquez, Ribera, Zurbarán, Alonso Cano y un largo etcétera que configuran la primera hornada. Los dos, Murillo y Carreño, contemporáneos y exponentes, respectivamente,  de los dos focos culturales más importantes de la España de la época: Sevilla y la Villa y Corte: Madrid.

San Pedro (ca. 1670). Bartolomé Esteban Murillo

El Museo de BBAA de Asturias expone un muy maduro San Pedro adquirido en 2003. El apóstol centra todo el cuadro con ojos llorosos fruto del arrepentimiento, tema muy del gusto de la época que potencia la Contrarreforma. Recoge con su diestra el manto al mismo tiempo que sostiene un gran infolio con la ayuda de la otra mano y del pecho. No es casualidad que manto e infolio tengan el color de la tierra. Menos casual es que la vestimenta del santo sea azul. Cielo y tierra se unen en él. Su diestra también agarra una llave, uno de los símbolos habituales de San Pedro, marcando una clara diagonal con el infolio que se equilibra con el manto. El esquema compositivo tiene, así, una cuidada composición “en flecha” siendo la vertical de la misma el torso y la cabeza del apóstol. La luz cenital modela ésta en la que destaca su frente despejada. Tal vez para recordarnos la responsabilidad del primer cabeza de la Iglesia. El cabello y la barba son algodonosos, transmiten una texturalidad vaporosa muy típica en la obra de Murillo. Su mirada se dirige al frente con lo que esa tristeza y arrepentimiento al que aludíamos antes llega de forma muy palpable al espectador. Murillo solía utilizar modelos reales. Este hecho ayuda a la impactante humanización en los personajes de su obra que le dará buena parte de su fama. La pincelada es muy suelta, casi sin masa matérica, de “película fina”. A medida que avanza en su vida aligerará más y más la paleta. Y ganará en calidad. No en vano esta pieza está pintada alrededor de 1670, época plena de madurez. Murillo, en este sentido, es como un buen vino: Gana con el tiempo. Algo parecido ocurrirá con Goya.

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San Fernando (1671). Bartolomé Esteban Murillo.

El San Fernando es un depósito del Prado. Murillo pintó unos cuantos ya que su iconografía estuvo muy de moda en aquella época (recordemos que Fernando III fue canonizado en 1672). Aquí todavía no lleva el nimbo de santidad por lo que seguramente fue pintado justo antes de la citada canonización. El rey se presenta orante en un reclinatorio vestido con armadura y capa de armiño, con la corona colocada en el atril y con los clásicos ángelitos del sevillano descorriendo la cortina que se ve sobre su cabeza de donde llega una luz vaporosa y dorada reveladora de la presencia divina que cae sobre el rey santo.

Murillo será uno de los modelos seguidos por varios artistas a través de los siglos. Dos ejemplos de su influencia los tenemos en la suiza-austríaca Angelica Kauffmann y en el escocés John Phillip.

San José con el Niño (A. Kauffman)

Angelica Kauffmann (1741-1807) fue la persona dedicada a la pintura más cotizada a finales del siglo XVIII en Londres y Roma. Políglota, virtuosa de varios instrumentos musicales y voraz lectora, su nivel cultural era elevadísimo. Y tiene un valor enorme siendo mujer. El San José con el Niño que expone el museo tiene una sutil aureola dorada que rodea a las figuras que se acentúa en el Niño. La manera de pintarlo, la dulzura en la expresión, la pincelada suelta y ese tratamiento lumínico bebe, sin lugar a dudas del maestro sevillano. De una forma ingenua pero cargada de simbolismo, Jesús toma voluntariamente unas ramas de olivo con fruto que se encuentran en un cuenco. Sin duda una prefiguración de la eternidad conseguida por su futuro sacrificio.

La carrera temprana de Murillo (1865). John Phillip.

John Phillip (1817-1867) simboliza la fascinación que ejerció la España del XVII en la cultura anglosajona durante el siglo XIX. Por su carácter pintoresco y su historia, crisol de varias culturas. Sin duda el Siglo de Oro fascinaba a estos artistas y, de entre ellos Murillo, que hasta entrado el siglo XX va a ser la figura más admirada. John Phillip viajó en varias ocasiones a España y aprendió incluso nuestro idioma. El museo expone “La temprana edad de Murillo”, cuadro pintado en 1865 y que reproduce, de forma romántica aunque con guiños realistas, una atestada calle de Sevilla donde un adolescente Murillo vende sus cuadros en la calle. Dos dominicos contemplan una de las obras mientras que un inquietante franciscano los observa. La gitana del centro también mira al cuadro mientras los niños juegan (un homenaje a los niños tan reproducidos por Murillo). No falta un soberbio bodegón integrado en la escena cargada de detalles: la bacía recuerdo de los orígenes de Murillo (padre cirujano-barbero), la venta de sangre de santo, el vendedor a lomos del burro, los instrumentos del pintor, algunas de sus obras, etc.

Murillo, quien gozó de éxito en vida (fue apodado incluso el “Apelles sevillano”), morirá a consecuencia de las heridas producidas por una caída desde el andamio en el que trabajaba en su taller de Sevilla pintando un gran lienzo para la iglesia de los Capuchinos de Cádiz. Cruel destino como pasó con la tercera generación de pintores de su siglo que le siguen. Tendrán un aciago final. Mueren muy jóvenes víctimas de enfermedades o de accidentes. Fue una generación “cuasi perdida” excepto Claudio Coello.

También el andamio de lo que había sido el Imperio español en el siglo XVI se desmorona. El Siglo XVII inicia la larga agonía de ese Imperio español “donde no se ponía el sol” que morirá en 1898 con la pérdida de las últimas colonias. Dios ya no era español como se decía. El Siglo XVII será el fin de la poderosa dinastía de los Habsburgo conocida comúnmente como la Casa de Austria. Será un Siglo donde las sombras ganan a las luces en la Historia de España. No obstante, en la agonía de esa España moribunda, surgirán algunos de los artistas más granados  de la Historia del Arte universal. El Siglo XVII cambiará la forma de ver la vida y eso se irá reflejando, como es natural, en el Arte. El proceso que se inicia va a ser imparable. Y hará que España, incluso en su ocaso, brille como el sol. Por eso, y más cosas, el Siglo XVII es nuestro Siglo de Oro. El Siglo de las Estrellas como se diría, quizá, ahora. Y Murillo será una de las que más reluzcan en ese firmamento.

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