©BeltainePhoto

©BeltainePhoto

©BeltainePhoto

©BeltainePhoto

Teatro Campoamor (Oviedo / Uvieo)

Cascada de El Xiblu (La Foceicha, Teberga)

Unas pinceladas sobre Murillo

murillojp

Por David Estévez – GT nº 39

Este 2017 recién comenzado celebrarán los 400 años del nacimiento de uno de los más conocidos pintores del Siglo de Oro español: el sevillano Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682). Por lo tanto será el año Murillo. El pintor está presente en el Museo de BBAA de Asturias. No sólo con cuadros, sino también con la influencia que ejerció posteriormente en muchos artistas. Así pues daremos algunas pinceladas de los dos cuadros expuestos en el museo y veremos un par de ejemplos de su influencia. Uno del siglo XVIII y otro del XIX.

Murillo es uno de los más destacados pintores de la segunda generación de pintores del siglo XVII español junto con Juan Carreño Miranda. Pertenece a esa segunda hornada de grandes artistas del Siglo de Oro que sigue a los Velázquez, Ribera, Zurbarán, Alonso Cano y un largo etcétera que configuran la primera hornada. Los dos, Murillo y Carreño, contemporáneos y exponentes, respectivamente,  de los dos focos culturales más importantes de la España de la época: Sevilla y la Villa y Corte: Madrid.

San Pedro (ca. 1670). Bartolomé Esteban Murillo

El Museo de BBAA de Asturias expone un muy maduro San Pedro adquirido en 2003. El apóstol centra todo el cuadro con ojos llorosos fruto del arrepentimiento, tema muy del gusto de la época que potencia la Contrarreforma. Recoge con su diestra el manto al mismo tiempo que sostiene un gran infolio con la ayuda de la otra mano y del pecho. No es casualidad que manto e infolio tengan el color de la tierra. Menos casual es que la vestimenta del santo sea azul. Cielo y tierra se unen en él. Su diestra también agarra una llave, uno de los símbolos habituales de San Pedro, marcando una clara diagonal con el infolio que se equilibra con el manto. El esquema compositivo tiene, así, una cuidada composición “en flecha” siendo la vertical de la misma el torso y la cabeza del apóstol. La luz cenital modela ésta en la que destaca su frente despejada. Tal vez para recordarnos la responsabilidad del primer cabeza de la Iglesia. El cabello y la barba son algodonosos, transmiten una texturalidad vaporosa muy típica en la obra de Murillo. Su mirada se dirige al frente con lo que esa tristeza y arrepentimiento al que aludíamos antes llega de forma muy palpable al espectador. Murillo solía utilizar modelos reales. Este hecho ayuda a la impactante humanización en los personajes de su obra que le dará buena parte de su fama. La pincelada es muy suelta, casi sin masa matérica, de “película fina”. A medida que avanza en su vida aligerará más y más la paleta. Y ganará en calidad. No en vano esta pieza está pintada alrededor de 1670, época plena de madurez. Murillo, en este sentido, es como un buen vino: Gana con el tiempo. Algo parecido ocurrirá con Goya.

indice-de-biografias-esteban-murillo-san-fernando1

San Fernando (1671). Bartolomé Esteban Murillo.

El San Fernando es un depósito del Prado. Murillo pintó unos cuantos ya que su iconografía estuvo muy de moda en aquella época (recordemos que Fernando III fue canonizado en 1672). Aquí todavía no lleva el nimbo de santidad por lo que seguramente fue pintado justo antes de la citada canonización. El rey se presenta orante en un reclinatorio vestido con armadura y capa de armiño, con la corona colocada en el atril y con los clásicos ángelitos del sevillano descorriendo la cortina que se ve sobre su cabeza de donde llega una luz vaporosa y dorada reveladora de la presencia divina que cae sobre el rey santo.

Murillo será uno de los modelos seguidos por varios artistas a través de los siglos. Dos ejemplos de su influencia los tenemos en la suiza-austríaca Angelica Kauffmann y en el escocés John Phillip.

San José con el Niño (A. Kauffman)

Angelica Kauffmann (1741-1807) fue la persona dedicada a la pintura más cotizada a finales del siglo XVIII en Londres y Roma. Políglota, virtuosa de varios instrumentos musicales y voraz lectora, su nivel cultural era elevadísimo. Y tiene un valor enorme siendo mujer. El San José con el Niño que expone el museo tiene una sutil aureola dorada que rodea a las figuras que se acentúa en el Niño. La manera de pintarlo, la dulzura en la expresión, la pincelada suelta y ese tratamiento lumínico bebe, sin lugar a dudas del maestro sevillano. De una forma ingenua pero cargada de simbolismo, Jesús toma voluntariamente unas ramas de olivo con fruto que se encuentran en un cuenco. Sin duda una prefiguración de la eternidad conseguida por su futuro sacrificio.

La carrera temprana de Murillo (1865). John Phillip.

John Phillip (1817-1867) simboliza la fascinación que ejerció la España del XVII en la cultura anglosajona durante el siglo XIX. Por su carácter pintoresco y su historia, crisol de varias culturas. Sin duda el Siglo de Oro fascinaba a estos artistas y, de entre ellos Murillo, que hasta entrado el siglo XX va a ser la figura más admirada. John Phillip viajó en varias ocasiones a España y aprendió incluso nuestro idioma. El museo expone “La temprana edad de Murillo”, cuadro pintado en 1865 y que reproduce, de forma romántica aunque con guiños realistas, una atestada calle de Sevilla donde un adolescente Murillo vende sus cuadros en la calle. Dos dominicos contemplan una de las obras mientras que un inquietante franciscano los observa. La gitana del centro también mira al cuadro mientras los niños juegan (un homenaje a los niños tan reproducidos por Murillo). No falta un soberbio bodegón integrado en la escena cargada de detalles: la bacía recuerdo de los orígenes de Murillo (padre cirujano-barbero), la venta de sangre de santo, el vendedor a lomos del burro, los instrumentos del pintor, algunas de sus obras, etc.

Murillo, quien gozó de éxito en vida (fue apodado incluso el “Apelles sevillano”), morirá a consecuencia de las heridas producidas por una caída desde el andamio en el que trabajaba en su taller de Sevilla pintando un gran lienzo para la iglesia de los Capuchinos de Cádiz. Cruel destino como pasó con la tercera generación de pintores de su siglo que le siguen. Tendrán un aciago final. Mueren muy jóvenes víctimas de enfermedades o de accidentes. Fue una generación “cuasi perdida” excepto Claudio Coello.

También el andamio de lo que había sido el Imperio español en el siglo XVI se desmorona. El Siglo XVII inicia la larga agonía de ese Imperio español “donde no se ponía el sol” que morirá en 1898 con la pérdida de las últimas colonias. Dios ya no era español como se decía. El Siglo XVII será el fin de la poderosa dinastía de los Habsburgo conocida comúnmente como la Casa de Austria. Será un Siglo donde las sombras ganan a las luces en la Historia de España. No obstante, en la agonía de esa España moribunda, surgirán algunos de los artistas más granados  de la Historia del Arte universal. El Siglo XVII cambiará la forma de ver la vida y eso se irá reflejando, como es natural, en el Arte. El proceso que se inicia va a ser imparable. Y hará que España, incluso en su ocaso, brille como el sol. Por eso, y más cosas, el Siglo XVII es nuestro Siglo de Oro. El Siglo de las Estrellas como se diría, quizá, ahora. Y Murillo será una de las que más reluzcan en ese firmamento.

CEFAPIT, mosaico de mosaicos

Por David Estévez – GT nº 39

Diciembre de 2014.

Se celebra la Asamblea General Ordinaria (AGO) de la Confederación Española de Federaciones y Asociaciones Profesionales de Informadores Turísticos (CEFAPIT) en Toledo. Una descreída y desconfiada APIT Asturias fue allí por cuestiones pasadas vinculadas a la, entonces, relación distante con CEFAPIT. Se barajaba seriamente el salir de la Confederación. Ésta había renovado de directiva. En esa renovación, APIT Asturias intuyó ciertos cambios positivos. Había que comprobarlo.

pq_GuiasCarmenCasero

Apertura de la Asamblea Guías de Turismo de 2014 en Toledo. Fotografía: Emprendedor.es

Posiblemente APIT Asturias sea una de las asociaciones de Guías de Turismo (GT) más antiguas de España. Nació en 1980, seis años antes que CEFAPIT. Y en su larga historia, como es natural, ha habido de todo. Pero incluso en los momentos más duros ese mosaico que somos todas las asociaciones se mantuvo. Y aquí seguimos. Quizá tiene que ver con el carácter del mar, la montaña y la sidra que esculpe a Asturias y a los asturianos. Tal vez.

Previamente, de 2011 a 2014, tras una época durísima, APIT Asturias consiguió triplicar el número de asociados. Creció no porque atrajera excesivamente el pertenecer al mosaico de mosaicos que es CEFAPIT. Más bien porque se pusieron en marcha una serie de actividades nuevas en busca de la mayor visibilidad y de la mejora de la formación de los Guías de Turismo (GT): Web, Premios APIT Asturias, Jornadas de Formación, etc. También se estrecharon los lazos con las administraciones autonómicas y municipales. Con todo ello APIT Asturias fue consolidándose en esos años. Con la ilusión, el tesón, el trabajo y el sacrificio en tiempo, e incluso en dinero, del grupo que conformaron y conformamos APIT Asturias. Cada uno en lo que podía o en lo que quería aportar. Fue un ejemplo, y personalmente creo que sigue siendo, de constancia y de orgullo de pertenecer al gremio de ese gran mosaico que somos los GT.

En Toledo, APIT Asturias comprobó, con no poca sorpresa, que esa ilusión, tesón, trabajo y sacrificio estaban muy presentes en la renovada directiva de CEFAPIT. Y también en el resto de delegaciones que configuran el mosaico de la Confederación. Ya no estábamos solos, porque, lo admitimos, nos habíamos sentido solos. Comprobamos que eso no era así. La sensación fue de alivio. La consecuencia: una inyección de moral y de fuerza para retomar el trabajo de seguir dignificando una profesión que, como bien dice la presidenta de CEFAPIT, Almudena Cencerrado, “es una de las bonitas del mundo”.

Allí, en Toledo, CEFAPIT lanzó la idea de que APIT Asturias organizase la siguiente AGO. APIT Asturias se sorprendió ante la confianza que se demostraba por parte de CEFAPIT. Pero tenía sentido. Sería la demostración palpable del trabajo y de la calidad personal/profesional de cada uno de sus asociados. Y de que nos importaba lo que hacíamos. Como GT individuales y como colectivo. Como teselas de un gran mosaico. Era un reto y un vuelco de lo más extraordinario. Rumiándolo mucho APIT Asturias se lanzó a ello. Con un añadido más: Crear unos Encuentros para los GT no delegados con la intención de que se “institucionalizaran” y que se celebraran paralelamente a las AGOs ¿La intención? Meridiana: Recuperar y/o potenciar la sensación de gremio. La concienciación de ser lo que somos y de enriquecernos mutuamente con las mil experiencias, iniciativas y actividades que desarrollamos desde nuestros distintos ámbitos. También se pretendía que los GT delegados y los que no lo son estrecharan lazos, que hubiera una siempre necesaria interacción: Un vínculo más estrecho entre CEFAPIT y todos los GT. El ser delegados y el ser miembro de base va y viene. Así debe de ser. Lo que queda es que todos somos GT. Un gran mosaico. Y eso debería de unirnos. No lo contrario.

dgdgd

Diciembre de 2015.

Se celebra la AGO de CEFAPIT en Oviedo y los I Encuentros de los GT de España. El trabajo de APIT Asturias ese año fue descomunal. Sin exageraciones. Teniendo en cuenta las limitaciones y el “abrir brecha” los I Encuentros fueron un éxito. Es cierto que fue una idea propuesta por APIT Asturias. Pero no es menos cierto que nunca se habría planteado esa idea ni ésta hubiera cuajado sin la confianza depositada por CEFAPIT en que se celebrara la AGO en Asturias. Conviene no olvidarlo. Fue consecuencia de algo. Nada surge al azar.

gggg

Asamblea de delegados en AGOviedo 2015.

Diciembre de 2016.

APIT Asturias prácticamente cuadruplica el número de sus GT asociados respecto a épocas pasadas. Y ese trabajo descomunal al que aludimos, ahora lo están desarrollando nuestros compañeros de Asguimur. Seguro que con el mismo empeño, ilusión y sacrificio. Buscando afianzar  los Encuentros con la inestimable ayuda de CEFAPIT que, desde hace ya unos años, siempre está ahí. En este sentido el trabajo de CEFAPIT es, sencillamente, titánico. Por ello los II Encuentros de GT y la AGO de CEFAPIT que se celebran en Murcia seguro que serán un éxito. Esperamos y deseamos que supere, con mucho, el número de GTs delegados y asistentes a los de Oviedo. Y que el año que viene, donde sea que se celebren, continúe aumentando el número de GT que acuden para seguir participando directamente de algo apasionante: Formar parte activa de la historia de nuestro gremio, la historia de los GTs.

Y es que ser GT no debería de ser entendido sólo con una profesión. Debería de ser también una actitud. Conviene que reflexionemos sobre eso y hacia dónde vamos. No hay GTs de primera ni de segunda. Todos somos GTs. Todos somos CEFAPIT. En este sentido, si eres GT  y puedes ir a Murcia del 14 al 17 de diciembre ¿no crees que merece la pena acudir? Si unos pocos GTs han hecho tanto, ¿cuánto crees que podemos hacer muchos? Tesela a tesela el mosaico se llena: Sigamos creciendo. Sigamos uniendo.

Cs0jF4fWYAUIUBD

Taller: Leyendas, curiosidades e historias del Oviedo antiguo

Desde APIT Asturias queremos invitaros al taller “Leyendas, curiosidades e historias del Oviedo antiguo” en el que colabora nuestra asociación y que se celebrará en el Hotel de Asociaciones de Santuyano (Oviedo/Uviéu) entre los días 8, 15, 22 y 29 de noviembre, de 17:00h a 19:00h (el del 29 será de 11:00 a 13:00h).
Los asistentes podrán conocer aquellos aspectos sociales, religiosos, comerciales, gastronómicos y urbanísticos que forjaron el Oviedo/Uviéu actual, pequeños relatos dentro de su gran Historia.

Información e inscripciones:
985 20 13 60
hotelasociaciones@oviedo.es
CARTEL(1)

Cartel remitido por el Hotel de Asociaciones de Santuyano

 

 

El turismo: una apuesta eterna

Llegado el día Mundial del Turismo que este año tiene como lema “Turismo para todos”,conviene hacer algunas reflexiones. Celebración sí. Pero reflexión también.

Turismo para todos

La etiqueta Turismo no deja de ser una manera contemporánea de “encasillar” el afán, el ansia o la necesidad que tiene el ser humano por viajar. Han cambiado mucho las cosas en el mundo desde la remota Antigüedad. Pero esa necesidad subsiste independientemente de los motivos.

Quizá la diferencia más sustancial es la “democratización” del viajar consecuencia de los avatares y evolución de nuestra sociedad. Muchas cosas han cambiado desde los cicerones del mundo clásico, desde los viajeros-peregrinos de la alta Edad Media en adelante, desde los viajes de exploración y conquista…

Muchas cosas han cambiado desde la apertura de la florentina Galería Uffizi por parte de los Médici a determinado público en el siglo XVI, del Gran Tour también en época moderna y del “flete” de aquel tren para personas que se estaban rehabilitando de su dependencia al alcohol en la Inglaterra de 1841 por parte de Thomas Cook. El primer viaje organizado para un colectivo con finalidad lúdica-terapeútica de la Historia.

El desarrollo del Turismo durante el siglo XX y XXI es imparable y vertiginoso. Pero, más allá de su cara positiva (factor esencial en la economía de un territorio, intercambios culturales, sociales, etc.) es necesario, hoy más que nunca, una reflexión sobre sus amenazas. O amenaza centrado en su propio “inventor”: El ser humano. Y es que el turismo puede morir de éxito.

Desde hace tiempo se baten las cifras del Turismo en España. También en Asturias que es donde me voy a centrar. Parece que vivimos una preocupación exagerada por las cifras. Cuanta más alta sea ésta mejor. A mi modo de ver es un error: Ha de primar lo cualitativo sobre lo cuantitativo.

Asturias Paraiso Natural

Este año la temporada alta ha batido todos los récords en Asturias. Pero bastaba ser un poco observador para darse cuenta de que no estamos preparados para la afluencia de personas que hubo. Es un problema educacional pero también de infraestructuras. Arterías como autovías con atascos continuos; playas, santuarios, monumentos saturados de coches y más coches; el nulo respeto por los aparcamientos reservados a discapacitados, autobuses…; lugares que se convierten en auténticas ratoneras donde entras pero no sales (Cabo Peñas es un buen ejemplo); Parques Naturales machacados; la poca o nula ayuda de los policías locales salvo contadísimas excepciones… Por no hablar de la erosión continua del Parque Nacional de Picos de Europa y de su máximo icono en la parte asturiana: Los lagos. No puede ser que 50 autocares suban y bajen cada día al margen de furgonetas-taxi. ¿Qué más da que haya habido 10600 personas en dos días? Se saca pecho sobre eso pero el machaque del Parque es tremendo. La profesionalización del sector turístico es otra asignatura pendiente… No todo el mundo vale para ponerlo a trabajar en servicios cara al público. Y la improvisación campa a sus anchas.

Son sólo algunos ejemplos. Pinceladas. Termino como comencé: Reflexión por encima de celebración. Estamos a tiempo de corregir y solucionar errores. El Turismo se lo merece por la importancia estratégica que tiene. No debe de ser una apuesta ni a corto, ni a medio ni siquiera a largo plazo. Debería de ser una apuesta eterna.

David Estévez GT Asturias 39

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies